Vista general del Colegio Mayor Arzobispo Fonseca y de su Hospedería

La Hospedería de Fonseca es un edificio anexo al Colegio Mayor Arzobispo Fonseca, erigido en el s. XVI con objeto de alojar temporalmente a los colegiales que ya habían concluido sus estudios. Merece destacarse el hecho de que este Colegio Mayor fuera el primero en construir una edificación anexa con tal finalidad, en tanto los egresados obtuvieran trabajo en la Administración o en la Iglesia.

El edificio inicial de la Hospedería era de planta rectangular, pero en el siglo XVII comenzó una reforma integral iniciada por Juan de Setiem Güelmes y terminada por Alberto Churriguera o García de Quiñones, los mismos arquitectos que construyeron la Plaza Mayor, conformándose alrededor de un patio de dos alturas, con arcos de medio punto sobre pilastras en la primera y ventanas rectangulares en la segunda. La fachada cuenta con tres alturas organizadas mediante pilastras adosadas, ventanas en la inferior y balcones en las dos superiores, con la portada en el centro.

Entrada a la Hospedería de Fonseca

Fue sede del Colegio de Cuenca. En 1822 se convirtió en hospicio y casa de socorro, y de 1827 a 1936 también fue arrendado a los Irlandeses, herederos de la tradición del Colegio de San Patricio, fundado en 1592 a instancia del rey Felipe II para albergar a los estudiantes de ese país que vinieron a Salamanca debido a la persecución inglesa a los católicos de Irlanda. Tras la aprobación de la Ley Moyano de 1857 y el consiguiente cierre de las Facultades de Ciencias y Medicina, la Diputación Provincial y el Ayuntamiento decidieron reabrirlas como colegios libres, instalándose la de Medicina en el Fonseca hasta 1988, ya reincorporada desde hacía mucho tiempo al sistema institucional de la Universidad. Para desempeñar tal cometido, en 1925, el arquitecto Santiago Madrigal donó a la Universidad el proyecto del anfiteatro anatómico que aún hoy destaca por su pureza geométrica, con una arquería corrida en el piso superior, flanqueada por columnas, cuya finalidad inicial fue la de iluminar cenitalmente la sala de disecciones.

Como atestigua la prensa de entonces, la Universidad adjudicó en enero de 1999 el arquitecto Carlos Puente una profunda rehabilitación del edificio. Las obras se ejecutaron entre los años 2000 y 2003. En la actualidad, la Hospedería del Colegio Mayor Arzobispo Fonseca es un edificio multiusos de la Universidad de Salamanca en el que se encuentran ubicados numerosos servicios centrales de la misma (Fundación General, Servicio de Actividades Culturales, Centro de Formación Permanente, Asociación de Antiguos Alumnos) y el Instituto de Estudios de Iberoamérica.

Vista general del Auditorio de la Hospedería de Fonseca desde el aforo superior

Aunque sea un edificio de casi cinco siglos siglos, en el momento presente cuenta con modernas instalaciones adecuadas para la formación universitaria del siglo XXI. La Hospedería está dotada con diversos salones institucionales y aulas para la celebración de congresos, conferencias o reuniones científicas, con una capacidad total de unas 1.000 personas, una sala de exposiciones permanente, un auditorio dotado de excepcional acústica, así como con amplios espacios comunes para la organización de tales eventos o la realización de actos sociales. Dispone también de condiciones adecuadas de accesibilidad para personas con problemas de movilidad. En general, se trata de un edificio situado en el centro de la ciudad, en los límites del casco antiguo, cuya configuración, funcionalidad y luminosidad lo convierten en el lugar ideal para la celebración de un evento como los Cursos de Especialización en Derecho.

Desarrollo de las sesiones de trabajo de la XV Cumbre Iberoamericana en el patio de la Hospedería de Fonseca, cubierto para la ocasión

Durante los días 14 y 15 de octubre de 2005, bajo un clima otoñal, la Hospedería fue sede de las reuniones de trabajo de la XV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. La Cumbre de Salamanca, que precedió por pocas semanas al trigésimo aniversario de la proclamación de Don Juan Carlos I como Rey de España, supuso la creación de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), un nuevo instrumento del sistema iberoamericano creado con el objetivo, entre otras cosas, de ofrecer el oportuno seguimiento a los programas acordados en las Cumbres.