| Director: | José Ramón González Clavijo. Magistrado. Presidente Audiencia Salamanca |
El lord canciller Lyndhurst decía, con el proverbial sentido del humor británico, que un juez debe ser ante todo un caballero (ahora también una dama), tener una cierta dosis de valor y sentido común, y si además añade unos conocimientos de Derecho, le será muy útil. Daba por sentado que las convicciones democráticas eran inherentes a su cultura. Como afirma el magistrado José Antonio Martín Pallín, en su libro ¿Para qué servimos los jueces? ha llegado el momento inaplazable de buscar el modelo de juez que necesita la democracia. Un juez debe ser una persona en contacto permanente con la realidad que le va a salir al paso en cada uno de los conflictos que debe resolver. En este curso se pretende aproximar al juez a los valores constitucionales comúnmente asumidos por los estados democráticos a través de la reflexión conjunta, aprovechando las distintas nacionalidades presentes en el mismo, compartiendo experiencias y debatiendo cuestiones de tanta trascendencia como las relaciones entre el poder judicial y los demás poderes del estado, selección y formación de jueces, independencia e imparcialidad judicial, ética judicial, el juez como garante de los derechos y libertades fundamentales, solución alternativa de conflictos, principios procesales, valoración de la prueba y motivación de resoluciones judiciales.
Perfecto Andrés Ibáñez. Magistrado de la Sala 2ª del Tribunal Supremo.