Abierto el período de matrículaEstimado/a Amigo/a:
Ha transcurrido casi una década del presente siglo y el Mundo del Toro, está en una espiral llena de contradicciones y cuestiones que exigen respuestas. Y éstas han de ser imaginativas y creativas. Los empresarios -y los que aspiren a serlo y trabajar en este sector tan específico- deben saber que el presente es tremendamente cambiante y que el futuro será con certeza muy diferente al pasado (manteniendo las esencias culturales y los fundamentos del toreo). Desde el punto de vista económico, los ganaderos son los empresarios que más han evolucionado en su actividad, introduciendo nuevas técnicas, estrategias y modos, para conseguir un producto -el toro- que se acomode a los gustos de la tauromaquia moderna; no obstante, para el mantenimiento de sus estructuras económicas, tienen que explorar nuevos caminos que les supongan explotar fuentes económicas, como son el enoturismo, el turismo ecológico, la hostelería y gastronomía, entrar en paquetes turístico-culturales, etc., en suma, ponerse en el mercado publicitando sus productos de ocio y tiempo libre.
Pero hay mucho más. Así, los empresarios de espectáculos taurinos, en muchos casos, están en el siglo XIX; las plazas de toros, siguen siendo incómodas, frías o calientes, según la temporada, donde te puedes calar de agua por la lluvia o empapar de sudor por el calor; hoy, pocas plazas están cubiertas, pero se da la paradoja que alguna que sí lo está, tiene lonas, éstas no se despliegan del todo y los sufridos espectadores de sol siguen aguantando el calor; los precios son caros para muchas personas y un abono cuesta lo mismo todas las tardes, independientemente del cartel. Los taurinos no se han molestado en crear afición (la juventud ha desertado). La promoción en institutos, colegios, universidades o escuelas profesionales es nula. Viven en muchos casos de las subvenciones municipales. No incentivan, ni al abonado ni a los aficionados. Ignoran a las peñas y clubs taurinos que deberían ser su semillero (en este caso podrían copiar a los clubs de fútbol). Su marketing es decimonónico, no innovan, su creatividad es cero. Como empresarios, tienen que dar un gran salto apoyados en la imaginación y utilizando las nuevas tecnologías. Una plaza de toros, como espacio o recinto cultural, no puede estar inactiva 350 días al año, en muchos casos aún más. (El ejemplo de Campo Pequeño en Lisboa en un hecho a copiar). El cemento no cifra negocio y qué difícil es ver una plaza totalmente llena, ¿y qué se hace al respecto? muy poco o nada. El empresario encarga unos carteles que pega por la ciudad y el día de corrida empapela una furgoneta con megafonía. Ese es todo su plan de marketing para llevar espectadores a la plaza. En el Sector Taurino, el capital humano, tiene grandes carencias en formación y un miedo radical a todo lo que supone cambio, innovación y creatividad. Como sector económico, el mayor activo son las dehesas (terrenos marginales) que suponen el 1,07% de la superficie total nacional y son un 20% del total de superficie de pastizales, lo que se dedica a la cría del toro bravo. Existen 1.200 explotaciones, casi un 20% están en la provincia de Salamanca. El toro genera 2.500 MM€ entre ingresos directos e indirectos, esto supone un 2,05% del PIB Nacional (1.200.000 MM€). En el mercado de trabajo, el sector consume 3.700.000 jornadas/año. Los ganaderos de bravo, facturaron 87 MM€ que es el 6,5% de los ingresos directos. El Toro es la base de 17.000 espectáculos anuales, lo que supone ser el 2º espectáculo de masas en España. Se lidian más de 35.000 reses y del total de municipios (8.108) en 5.600 (70%) el núcleo de la fiesta a nivel cultural y festivo gira en torno a él. Todos estos datos, forman parte de de una realidad socio-económica-cultural, que exige el máximo de profesionalidad a las personas que gestionan este sector y buscando este objetivo se encuadra el presente programa del Título Propio de Dirección de Empresas y Actividades Taurinas.![]() |
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